Aunque los franceses digan que hacen falta tres manos para beber vinos elaborados con la variedad tannat( una para sujetar la copa y otras dos para sujetar la mesa, por su tanicidad), el pasado jueves, iñaki Suárez junto a un pequeño grupo de apasionados pudo comprobar que cuando se elabora bien el resultado es mágico . Y si alguien lo hace bien es Imanol Garay , que nos enamoro con su conocimiento, desparpajo y espíritu libre e innovador. Cada añada una aventura nueva, maduración en ánforas de cerámica , botellas magnum de gres, diferentes periodos de crianza…cualquiera de sus vinos no te dejan indiferente, Ixilune, la Altannativa, Clandestinus y Abiatu. Como anfitriones los compañeros y grandes profesionales del Restaurante Mugarra de Bilbao y Luis Mari Arane . Gracias a todos ellos por esta fantástica cata.